Saltar al contenido

El secano

Un olivar que no se riega da menos aceite. Y otro aceite.

Casi nadie lo cuenta en la etiqueta, y es una de las cosas que más decide cómo sabe lo que te estás tomando. Nuestro olivar está en la falda de la sierra de Marmolejo y no se riega: no por convicción, sino porque ahí arriba no hay de dónde.

Qué es exactamente el secano

Un olivar de secano es el que vive solo del agua que cae. Ni goteo, ni pozo, ni embalse: lo que llueve. Fue el modelo único durante siglos, y hoy es minoritario dentro del olivar español, que se ha ido pasando al regadío para producir más.

La diferencia práctica es de cantidad. Un olivo regado da bastante más fruto por árbol y permite plantar mucho más denso. Un olivo de secano da menos, y algunos años da bastante menos: hay campañas buenas y campañas cortas, y eso no se puede corregir abriendo una llave.

Por qué se nota en la copa

El olivo de secano pasa sed en verano. Ese estrés hídrico es un problema para la producción y una ventaja para el aceite: el árbol da menos aceituna, pero esa aceituna viene más concentrada. Menos agua dentro, más de todo lo demás.

Lo que se traduce en el sabor son los compuestos fenólicos, que son los responsables del amargor y del picante. La literatura que ha comparado la misma variedad con y sin riego encuentra diferencias muy grandes: la concentración fenólica de un olivar regado puede quedarse alrededor de la mitad de la del mismo olivar en secano.

Por eso un aceite de secano tiene más cuerpo, más amargor y más picante que uno de regadío de la misma aceituna y la misma fecha. No es mejor por definición: es más intenso. A quien busque un aceite suave, el secano le va a parecer bruto.

Secano no es lo mismo que tradicional

Se confunden mucho y son cosas distintas. El secano habla del agua; tradicional, intensivo y superintensivo hablan de cuántos olivos hay por hectárea y de cómo se recoge.

Casi todo el superintensivo —el olivar en seto que se vendimia con máquina— es de regadío, porque necesita agua para sostener esa densidad. Pero hay olivar tradicional regado, y lo hay de secano. Si te importa esto, la pregunta que hay que hacer no es «¿es tradicional?» sino «¿se riega?».

Por qué está desapareciendo

Por aritmética. En secano se recogen bastantes menos kilos por hectárea, así que el coste de cada litro es más alto. Cuando el precio del aceite lo marca el mercado a granel, el secano de sierra tiene mucho perdido: no puede competir en coste con una plantación en seto y llano.

La única salida que le queda al olivar de secano en pendiente es la contraria: vender poco, directo y contando de dónde sale. Es exactamente lo que estamos haciendo aquí, y es la razón de que el precio por litro que ves en esta web no se parezca al del lineal del supermercado.

Preguntas frecuentes

¿El aceite de secano es mejor que el de regadío?
Es más intenso, no necesariamente mejor. El secano da aceites con más cuerpo, más amargor y más picante, porque la aceituna viene más concentrada. Si buscas un aceite suave para pescado o repostería, un regadío bien hecho te va a gustar más.
¿Cómo sé si un aceite es de secano?
Casi nunca lo pone en la etiqueta, porque no es una mención obligatoria ni regulada. La única forma fiable es preguntar a quien lo hace. Si no hay nadie a quien preguntar, es probable que no sea de secano: quien lo tiene suele contarlo.
¿Un olivar de secano puede ser ecológico?
Sí, son dos cosas independientes. El secano habla del riego y el ecológico habla de qué se aplica al suelo y al árbol. Un olivar puede ser las dos cosas, una sola o ninguna. Nosotros no tenemos certificación ecológica y no la reclamamos.

Sigue leyendo

Probar un aceite de secano